
Cifras preocupantes reveladas por la Oficina de Migración Panameña
Los peligros son múltiples y mortales, desde riesgos naturales como crecidas repentinas de ríos y ataques de animales salvajes, hasta la amenaza de bandidos que roban, agreden y violan. La escasez de agua potable, a menudo contaminada por excrementos o cadáveres, agrava aún más las dificultades de estos viajeros.
La organización Human Rights Watch (HRW) ha denunciado la falta de protección y asistencia por parte de las autoridades de Colombia y Panamá hacia los migrantes. Además, han señalado la ausencia de investigaciones sobre los abusos sufridos por estos individuos en su travesía, incluidos los asaltos sexuales. Estas acusaciones han sido rechazadas por ambos gobiernos, generando preocupación sobre la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran los migrantes en su viaje por la selva del Darién.
La situación plantea interrogantes sobre las políticas migratorias y la protección de los derechos humanos en la región, así como la necesidad de acciones concretas para abordar los riesgos y brindar asistencia adecuada a aquellos que se aventuran en este peligroso viaje en busca de una vida mejor.