El adolescente confesó el crimen a su madre. La víctima fue una líder social reconocida en la vereda La Provincia, Carepa.
El menor, tras atacar a la mujer, huyó del lugar. Aunque vecinos intentaron ayudarla, la gravedad de las heridas provocó su muerte poco después.
Un espíritu lo ordenó, dijo el joven agresor
La frase un espíritu lo ordenó ha sido clave en este caso, pues según declaraciones del secretario de Salud y Protección Social de Carepa, Garlant Ledesma Martínez, el menor podría presentar trastornos mentales. Afirmó que, de manera extraoficial, se supo que el joven manifestó estar poseído por un espíritu que le exigió cometer el homicidio.
El adolescente fue entregado por su madre a las autoridades y trasladado a un centro asistencial para su valoración psiquiátrica. La Fiscalía continúa con las investigaciones para esclarecer si el crimen fue producto de una alteración mental o si hubo algún otro tipo de motivación.
El caso ha causado profundo impacto en la región, donde se alzan voces que piden atención urgente a la salud mental de los jóvenes, así como mayor protección a los líderes comunitarios en zonas rurales del país.