Por su parte, la alcaldía de Buenaventura pidió a los ciudadanos mantener la calma, e informó que ya se están tomando medidas para buscar una salida negociada. El cierre, sin embargo, continúa y afecta de forma directa el ingreso y salida de mercancías del puerto, aumentando los costos logísticos para decenas de empresas.
Mientras continúan las negociaciones, bloqueada la vía Buenaventura–Buga permanece cerrada, generando retrasos, sobrecostos y una creciente presión sobre las autoridades nacionales para actuar con rapidez.