Las embajadoras nacionales de este reinado han descrito la dificultad de interpretar la coreografía, destacando la velocidad de la canción y la necesidad de mantener el ritmo sin perder el tiempo. Tradicionalmente, se espera que la danza se ejecute cada vez más rápido, convirtiéndola en un verdadero reto de resistencia y habilidad.
"Entre menos cansada termine, mucho mejor", expresó una de las candidatas a un medio local, subrayando la tensión entre la belleza de la danza y el esfuerzo físico que requiere.
Este incidente abre una reflexión sobre las demandas y presiones a las que se someten las candidatas durante estas celebraciones. Mientras la candidata se recupera, las preguntas persisten. ¿Es el arduo esfuerzo que requiere esta competencia parte integral de su encanto y significado cultural? ¿O deberíamos replantear estas tradiciones para garantizar la seguridad y bienestar de las concursantes? El debate está abierto.