El parque, ícono de Cali, enfrenta su clausura tras 70 años.
La empresa continuará buscando el apoyo de la Personería Distrital para organizar una mesa técnica con el vicepresidente de la SAE. Gómez enfatizó la necesidad de que se reconozcan los derechos de los trabajadores y se evite el impacto devastador que un cierre tendría en la comunidad. La operatividad del parque no solo representa diversión para los caleños, sino también un medio de subsistencia para más de 200 familias que dependen de su funcionamiento.
En conclusión, el futuro de River View Park y el bienestar de sus empleados están en juego. La comunidad caleña enfrenta un momento crítico, donde la unión y el diálogo se vuelven fundamentales para encontrar una solución que permita preservar este emblemático parque y su legado en la ciudad. Con la llegada de la temporada navideña, la esperanza es que se logre un acuerdo que evite el cierre y garantice el sustento de tantas familias que han encontrado en el parque un lugar de trabajo y alegría durante décadas.
