Luego de conocerse el crimen, las autoridades encontraron unas pruebas, las cuales demostraron que el menor fue el culpable de este macabro hecho, por lo que él, decidió confesar que si lo hizo.
"Luego confesó haber matado a su familia en un ataque de ira y que creía que volverían a estar vivos una vez que completara su misión. Ha desarrollado algunos problemas debido a que pasa muchas horas jugando", señalan las autoridades.