El evento, al que asistieron varios ministros del presidente Gustavo Petro, fue de gran importancia para la delegación colombiana y recibieron honores de cerca de 600 guardias de caballería, infantería y motorizados en la plaza donde arribaron en un Rolls-Royce Phantom de 1952. Sin embargo, Petro se saltó el protocolo en materia de vestuario y se negó a usar frac en ambos eventos.
El vestuario de la primera dama de Colombia generó comentarios en redes sociales y medios de comunicación, dado su valor y exclusividad. Además, el hecho de que los zapatos de la marca Christian Louboutin ya hubieran sido utilizados en la visita al papa Francisco generó controversia entre algunos sectores. No obstante, el vestuario de Alcocer, diseñado por Otálora e integrado por piezas artesanales de la tribu embera katío, fue destacado por algunos como una muestra de la riqueza cultural y creatividad de Colombia.