Un tribunal con competencia en terrorismo ordenó el 2 de septiembre su arresto, investigado por delitos que incluyen “instigación a la desobediencia de leyes, conspiración, usurpación de funciones y sabotaje”.
Maduro, que por primera vez se refiere públicamente a González Urrutia como “embajador”, había pedido cárcel para el opositor a quien ha llamado en reiteradas ocasiones “cobarde” por estar en la clandestinidad desde el 30 de julio.