Indonesia ha sido uno de los primeros países en realizar pruebas de comparación para verificar la resistencia y confiabilidad de este nuevo material. Los resultados fueron positivos, mostrando que se pueden obtener resultados similares al hormigón convencional con solo pequeñas diferencias. Además, sustituir parte del hormigón por el material triturado de los pañales podría ofrecer beneficios económicos a los constructores, ya que el costo del hormigón está aumentando en el mercado.
