Ante este maltrato evidente, el hombre decidió no tomar represalias drásticas, optando por distanciarse emocionalmente de su pareja. Sin embargo, la mujer, en un acto extremo, tomó la decisión de encerrarlo en una habitación de su propia casa, sin ninguna posibilidad de comunicación o ayuda externa, durante un total de 72 horas.
A pesar de la falta de medios de comunicación, en el tercer día de su encierro, el hombre logró obtener el celular de la mujer y contactar a un amigo cercano, quien de inmediato alertó a las autoridades sobre la situación. La mujer fue arrestada por presunto secuestro y actualmente se encuentra detenida mientras se lleva a cabo la investigación.
En medio de este caso perturbador, el hombre ha declarado que ha sido víctima de agresiones físicas y psicológicas por parte de su expareja, y argumenta que estas conductas abusivas son producto del estado de salud mental de la mujer.
Aunque aún no se ha dictado una sentencia, se espera que la mujer sea sometida a una evaluación por parte de profesionales de la salud mental, con el fin de determinar su estado psicológico y las responsabilidades que debe asumir por los daños y perjuicios ocasionados a su expareja.
