La intervención de las autoridades incluyó allanamientos en las instalaciones de la ONG, donde se espera encontrar evidencia relevante para la investigación en curso. Además, se contó con la participación de médicos forenses para verificar el estado de salud de los pacientes, cuya integridad física y emocional pudo haber sido comprometida por las acciones delictivas de la organización.
Este escandaloso caso ha conmocionado a la sociedad costarricense y ha puesto de manifiesto la importancia de la supervisión y el control efectivo de las organizaciones sin fines de lucro, especialmente aquellas dedicadas al cuidado de poblaciones vulnerables. Se espera que las autoridades continúen con las diligencias correspondientes para llevar a los responsables ante la justicia y garantizar que hechos tan lamentables no vuelvan a repetirse.