La menor de cinco años también falleció por las heridas tras la caída desde un tercer piso.
Este caso ha generado un profundo debate sobre el impacto de la justicia por mano propia, el manejo de la salud mental en situaciones familiares críticas y la responsabilidad de proteger a los menores de edad.
Las autoridades han reiterado el llamado a la ciudadanía para permitir que las instituciones judiciales investiguen y castiguen este tipo de crímenes de manera legal, evitando actos que pongan en riesgo la vida de más personas. Por lo pronto, la comunidad sigue consternada por esta tragedia que dejó dos vidas perdidas en medio de la violencia.