El frágil tejido del amor y la confianza en las relaciones se ve constantemente amenazado por la infidelidad, uno de los principales causantes de rupturas. A pesar de estar conscientes del inevitable desmoronamiento que puede provocar, muchos continúan cayendo en la tentación de entablar relaciones extramatrimoniales. Este sentido de culpa y el temor a ser descubiertos les han llevado a desarrollar un ingenio sorprendente en la creación de alias y apodos para sus amantes, difíciles de descubrir por la pareja oficial.
Sin embargo, este fenómeno no es exclusivo de las mujeres. Los hombres también desarrollan sus propios trucos y estrategias para ocultar sus relaciones extramatrimoniales. El ingenio humano, parece ser, no tiene límites cuando se trata de ocultar la verdad a sus seres queridos. Pero a final de cuentas, la verdad siempre tiene una forma de salir a la luz.