Cuando llegaron al centro médico, la madre dijo que el niño había sufrido golpes cuando jugaba con un vecino. Pero ese relato después fue desmentido por las autoridades, quienes indicaron que el menor murió por causa de un golpe en el abdomen.
Mientras era investigado el crimen, la madre confesó haber matado a su propio hijo, tras haberle propinado golpes "porque no le hacía caso". Así las cosas, la mujer fue detenida por las autoridades. Después, el abuelo del menor de tan solo 5 años, también confesó que había abusado sexualmente del pequeño.