“Es vital mantener una vigilancia constante para garantizar la seguridad de las tintas utilizadas en tatuajes y maquillaje permanente”, enfatizó Katz. El equipo de investigadores concluyó que una regulación más rigurosa es necesaria para proteger a los consumidores de productos cosméticos inseguros, y advirtieron que las tintas contaminadas pueden tener efectos devastadores en la salud, si no se toman medidas preventivas adecuadas.
Este estudio ha generado un llamado de alerta tanto para los consumidores como para las autoridades regulatorias, quienes deben prestar mayor atención a la calidad y seguridad de los productos cosméticos que se aplican diariamente, especialmente aquellos que implican una modificación permanente en el cuerpo.