Según la ley colombiana, los actos de discriminación pueden tener consecuencias penales si se demuestra que se ejecutaron de forma intencional y pública. Este sería uno de los primeros casos en que un ciudadano recibe orden de captura por agredir verbalmente a un servidor público con frases racistas.
Por su parte, el alcalde Eder reiteró que su gobierno será implacable ante cualquier tipo de discriminación. “Cali es una ciudad diversa y no vamos a tolerar este tipo de comportamientos”, concluyó.