No obstante, el presidente defendió su postura al señalar que la economía colombiana necesita mayor justicia distributiva. Asimismo, sostuvo que cerrar la brecha entre productividad y salario contribuiría a reducir desigualdades históricas.
El debate no es nuevo. Cada año, el Gobierno, los sindicatos y los empresarios negocian el ajuste del salario mínimo. Sin embargo, esta propuesta supera ampliamente los incrementos recientes y abre una discusión estructural.
Actualmente, el salario mínimo en Colombia se fija con base en inflación, productividad y crecimiento económico. Aun así, diversos sectores sociales insisten en que el ingreso básico no cubre plenamente el costo de vida en varias ciudades.