Se activaron los protocolos de seguridad con el fin de esclarecer las circunstancias de modo, tiempo y lugar en el que ocurrió el hecho. De inmediato se puso en conocimiento del hecho a las autoridades competentes.
Horas después de haber iniciado las investigaciones, junto con la Fiscalía, se capturó al soldado implicado en los hechos en la ciudad de Cali. Los fusiles fueron hallados juntos con el material hurtado los cuales estaban escondidos en área rural de Buga, Valle del Cauca.
El Ejército rechaza estos comportamientos que no reflejan los principios y valores del buen actuar de los soldados colombianos.