Paralelamente, se han iniciado labores para restaurar las lápidas dañadas o desplazadas. Este incidente no sólo interrumpió un momento de duelo, sino que también perturbó el descanso eterno de aquellos ya sepultados.
Las víctimas y testigos de este traumático incidente tendrán que lidiar con el recuerdo de una despedida que se convirtió en tragedia. En un intento por encontrar normalidad después de este caótico evento, el desafío ahora es tanto para las autoridades como para la comunidad de Carúpano, de garantizar la seguridad y restaurar la dignidad de aquellos cuyas lápidas fueron afectadas por este inesperado accidente.