
Las organizaciones internacionales continúan brindando apoyo a las mujeres afganas a través de iniciativas que buscan mantener el acceso a la educación y a servicios esenciales. Estas operaciones enfrentan enormes desafíos debido al contexto de represión y violencia en el país.
Conclusión
Este nuevo código de conducta talibán es un alarmante retroceso en la lucha por la igualdad de género en Afganistán. Junto con otras restricciones impuestas por el régimen, amenaza con borrar décadas de progreso y condenar a las mujeres afganas a una vida de silencio y sumisión. La comunidad internacional debe redoblar sus esfuerzos para apoyar a las mujeres de Afganistán y presionar al régimen talibán para que respete los derechos humanos.