
El anuncio de Maduro ha generado reacciones diversas en la comunidad internacional y entre los usuarios de redes sociales. Algunos apoyan la idea de regular las plataformas tecnológicas para evitar su uso indebido. Otros consideran que las nuevas leyes podrían ser un pretexto para limitar aún más la libertad de expresión.
La suspensión de la cuenta de TikTok de Nicolás Maduro y sus acusaciones contra la plataforma son solo el último capítulo en una larga serie de conflictos entre el gobierno venezolano y las grandes corporaciones tecnológicas. A medida que se acercan las fechas clave para el retorno de las transmisiones en vivo del mandatario, la tensión entre el gobierno y la plataforma sigue aumentando.