El expresidente Donald Trump ha propuesto nominaciones polémicas, incluyendo a figuras antivacunas y a congresistas cuestionados, para probar la fidelidad de los senadores republicanos.
Lealtad, el factor clave en las decisiones de Trump
Para que las nominaciones de Trump sean aprobadas, necesitarán el apoyo de al menos 51 senadores, lo que significa que el expresidente puede permitirse un máximo de tres deserciones. A pesar de los desafíos, Trump ha trazado un plan ‘B’ que consiste en nombrar a sus candidatos como “interinos” en caso de no conseguir la confirmación. Esta estrategia, que evita la necesidad de un voto formal en el Senado, no ha sido bien recibida por todos los republicanos, pero algunos, como el senador John Thune, están dispuestos a considerarla.