Ante la situación, la oficina de Dalái Lama emitió un comunicado en el que se disculpó por el comportamiento del líder espiritual y aseguró que tomarían medidas para evitar situaciones similares en el futuro.
La controversia en torno a Dalái Lama y los videos en cuestión ha reabierto el debate sobre el abuso infantil y ha puesto en tela de juicio la imagen del líder espiritual como una figura de autoridad y respeto en todo el mundo.