Agricultores y comerciantes, los más afectados
Lluvias amenazan con empeorar la emergencia
La temporada de lluvias no ha dado tregua. Cada nuevo aguacero debilita más el terreno, especialmente en la zona del derrumbe. Los residentes temen que el paso peatonal también ceda y los deje completamente aislados.
Hasta el momento no se han instalado puentes provisionales ni señalización preventiva. Tampoco hay presencia continua de las autoridades en la zona. “Parece que nos dejaron solos,” lamenta una habitante del sector.
La comunidad exige intervención inmediata
Durante 40 días, lo único constante ha sido la incertidumbre. Los líderes piden que al menos se habilite un paso transitorio con materiales resistentes. También solicitan brigadas de salud y ayuda alimentaria, mientras llega la obra definitiva.
Aunque las autoridades aseguran estar gestionando soluciones, la gente ya no confía. “Nos dicen que esperemos, pero el tiempo pasa y no hay maquinaria, no hay obreros, no hay nada,” concluyen. El colapso vial se ha convertido en símbolo del abandono institucional en zonas rurales.
